martes, 11 de agosto de 2020

Sesión 3: Historia de la Lingüística

 

El idioma ha existido junto al hombre desde que surgió la necesidad de comunicarse, y aunque el concepto de Lingüística no se utilizó por primera vez sino hasta comienzos del siglo XX, el estudio de la lengua se remonta muchos siglos atrás a manera de reflexiones realizadas por los primeros filósofos.

¿Y qué es la Lingüística? 

Esta disciplina es la que tiene el lenguaje como objeto de estudio, pero no solo al lenguaje per sé, sino su funcionamiento y su relación con los fenómenos sociales.

Como se mencionó anteriormente, la Lingüística se encarga del estudio del lenguaje, y ha logrado establecer dos etapas de la relación del hombre con su lenguaje. En la primera de ellas el hombre utiliza su propio lenguaje nativo para conocer y transmitir ideas, creencias, filosofías y ciencias, posteriormente logra la Reflexión metalingüística, en la cual el hombre habla del lenguaje.

En una segunda etapa el hombre busca proyectar el conocimiento científico del lenguaje en el conjunto de la práctica social. Ya no se busca únicamente estudiar al lenguaje, sino comprender el contexto en el que se desarrolla y cómo influye el lenguaje en el mismo. ¿Cómo se usa el lenguaje? ¿Cómo influye el lenguaje a la sociedad y viceversa? Estas son las preguntas que la lingüística busca responder.

Hemos mencionado hasta ahora varias veces la palabra Lenguaje, sin embargo no hemos definido este concepto tan importante para la materia. ¿Qué es el lenguaje? Esta pregunta se ha realizado muchas veces a lo largo de la historia, por lo que la definición o explicación del lenguaje ha cambiado radicalmente con el paso del tiempo. 

Hasta el siglo XVIII se atribuía al lenguaje un origen divino en la cultura cristiana. Fue Dios quien nos permitió hablar y comunicarnos. Con la llegada de la Ilustración y el pensamiento atropocéntrico (con el hombre desplazando a Dios como protagonista), el lenguaje pierde su carácter divino y se convierte así en una herramienta que se ha desarrollado, cambiado y evolucionado a través del tiempo.

Siglos más tarde, en la actualidad, consideramos al lenguaje como la base de la comunicación, 'una representación material diversificada que exige reconocer los aspectos y las relaciones'. Se le pueden otorgar entonces tres diferentes características principales:

- El lenguaje es una cadena de sonidos articulados.
- El lenguaje es una red de marcas escritas.
- El lenguaje es un juego de gestos.

Sin embargo, no todos los lenguajes cuentan con sonidos articulados (lengua de señas), marcas escritas (Silbo Gomero) o juego de gestos (clave morse) y no por eso dejan de ser un lenguaje perfectamente válido y reconocido.

Entendemos al lenguaje entonces como un sistema complejo a través del cual podemos lograr la comunicación efectiva, y le corresponde a la lingüística conocer y estudiar todas las características y problemas de funcionamiento que existen en él.


¿Cómo ocurre la comunicación?

Hemos definido al lenguaje como la base de comunicación, y es que a través de él logramos transmitir ideas y pensamientos a otras personas. Para lograr esto debemos analizar los Factores de la Comunicación, los cuales quedan bien explicados en el siguiente diagrama:





Cada uno de los elementos dentro de este diagrama juega un papel específico a la hora de transmitir un mensaje, pero también se relaciona con una Función Comunicativa. Veamos primero el papel que juega o lo que representa cada uno de los elementos.

El emisor es quién busca enviar un mensaje al receptor, posiblemente esto sea claro sin mayor duda, pero ¿qué son entonces el canal, código y contexto?

El canal se refiere al medio a través del cual se enviará el mensaje, ¿se utilizará una carta, un mensaje a través de redes sociales, se lo dirás en persona o prefieres las señales de humo? Elegir el canal adecuado es tan importante como saber a quién va dirigido un mensaje, por ejemplo, si quieres pedir una pizza no enviarás una carta.

El código, por otro lado, se refiere a la manera en que se redactará el mensaje, desde el idioma que utilizarás hasta el nivel de formalidad que usarás. Volviendo al ejemplo de la pizza, si bien no hay nada de malo en pedirla con algo como "apreciaría si vuestra merced realizara la entrega de uno de sus platillos a mi domicilio", sí que resulta incongruente. En un caso opuesto, si le envías una carta al presidente de la República no le escribirás "¿Qué hay, wey? ¿Se va a armar el Tren Maya o nel?".

Elegir el código para redactar un mensaje tiene una condición importante que no se debe olvidar nunca: el código debe ser conocido tanto por el emisor como el receptor, y no nos referimos únicamente a que ambos hablantes deban conocer el idioma, sino que éste sea redactado de una manera adecuada. Pongamos por ejemplo una conversación entre un joven de 18 años y un adulto de 60. Si el primero le dijera al segundo "k pex? jalas a la pedagogía?", ¿el segundo lo comprendería? Ambos hablan español, pero el mensaje utiliza un código que si bien es adecuado para comunicarse con personas de su edad, es completamente desconocido por alguien mayor. 

Así, el código no se refiere únicamente al idioma, sino al dilecto y jerga específico que se utiliza entre los hablantes.

Finalmente, el Contexto se refiere a la situación inmediata en la que ocurre el intercambio de información. Supongamos que se produce una explosión en el exterior del edificio en el que te encuentras, si le preguntas a tu vecino "¿Escuchaste eso?" él comprendería que hablas de la expresión, cosa que no ocurriría si le preguntaras eso mismo a tu amigo que vive en otro país, pues no es consiente del contexto inmediato.

Mencionábamos anteriormente las Funciones Comunicativas. Pues bien, llegó la hora de explicarlas. Como ya te habíamos dicho, cada uno de los Factores de Comunicación cumple con una función específica en todo momento:

Emisor - Función expresiva. El proceso comunicativo parte de los sentimientos, estados de ánimo y actitud del emisor, dotando de subjetividad al proceso. Es decir, no es lo mismo decir "hoy me siento bien" mientras sonríes que hacerlo con los ojos hinchados y una expresión de tristeza en el rostro, pues al hacerlo cambian factores como la gesticulación, el tono y timbre de la voz.

Receptor - Función apelativa. El proceso comunicativo se centra en la atención lingüística del receptor a través de preguntas, órdenes o acciones directas sobre este, o lo que es lo mismo, el receptor no es indiferente al mensaje, sino que responde a él de alguna manera.

Mensaje (tiene dos)
- Función poética. La atención se centra en el mensaje y en los recursos estilísticos utilizados para mayor énfasis del mismo.Es decir, la manera en que se redacta el mensaje.
- Función referencial. Utiliza ideas, hechos, personas, objetos, lugares, etc, para dar información más específica. No es lo mismo decir "Andrea se fue lejos" que decir "Andrea fue a París".

Código - Función metalingüística (no siempre). Se utiliza el lenguaje para hablar del lenguaje. La función metalingüística se utiliza principalmente cuando enseñamos un idioma, por ejemplo, no puedo explicarte las reglas de acentuación sin utilizar el idioma.

Canal - Función Fática. Se centra en la verificación de la correcta comunicación. Por ejemplo, cuando le preguntas a alguien "¿sí me entiendes?" o cuando el receptor asiente con la cabeza para demostrarte que te entiende.

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