lunes, 14 de septiembre de 2020

Sesión 9: Fonética y Fonología.

Como hemos visto hasta ahora, el lenguaje ha tenido una larga historia desde que el hombre comenzó a caminar erguido hasta las investigaciones más complejas de la neurolingüística y la manera en que lo estudiamos y comprendemos. En esta ocasión nos centraremos en dos conceptos clave sobre el estudio de la forma en que hablamos: fonética y fonología.
Para comenzar veamos la definición de estas dos palabras:

- Fonética: Es el estudio de los fonos del lenguaje.
- Fonología: Es el estudio de la fonética de una lengua.

Como puedes ver, ambas tienen grandes similitudes, y para comprender las diferencias es necesario que comprendamos, para empezar, lo que son los fonos. Nos referimos como 'fono' a cada uno de los segmentos de características acústicas particulares en una secuencia sonora [1], o lo que es lo mismo, a cada uno de los sonidos que podemos emitir de manera consciente a través de nuestro aparato fonador. La Fonética es la encargada de estudiar estos elementos.

Por otro lado, la Fonología estudia 'fonemas', es decir, las articulaciones mínimas de un sonido vocálico y consonantes. Mientras que los 'fonos' son sonidos reales y físicos, los fonemas son construcciones mentales, sonidos abstractos que los hablantes asocian a un sonido específico durante la producción y percepción del habla, de esta manera, un fono es cualquiera de las posibles realizaciones acústicas de un fonema.

Para lograr la producción de fonos, los seres humanos contamos con un aparato fonador, el cual comparte elementos con el sistema respiratorio. El aparato fonador se divide en tres cavidades:

- Las cavidades infraglóticas se componen de los pulmones, los bronquios, el diafragma y la tráquea. Esta parte sirve para lograr la respiración.
- La cavidad glótica se compone por la laringe y el sistema vocal. Aquí se encuentran las cuerdas vocales que permiten la creación de sonidos.
- Las cavidades supraglóticas se componen por la cavidad nasal, cavidad bucal, faringe, válvula y filtro.

Una vez que se ha producido el sonido podemos clasificarlo en dos grupos:

- Sonidos consonánticos. Se produce una obstrucción o impedimento al paso libre del aire de los pulmones.
- Sonidos vocálicos. El aire pasa por la cavidad bucal sin obstáculos. Todas las vocales son sonoras.

Además, ambas clasificaciones se pueden seguir clasificando de una manera más precisa. En el caso de las vocales, éstas se pueden clasificar según 3 parámetros:

  • Según la altura, es decir, según la posición de la mandíbula inferior a la hora de pronunciarla:
    • Altas: /i/, /u/
    • Medias: /e/, /o/
    • Bajas: /a/
  • Según la posición de la lengua:
    • Anteriores: /i/, /e/
    • Centrales: /a/
    • Posteriores: /o/, /u/
  • Según la posición de los labios:
    • Redondeadas o labializadas: /o/, /u/
    • No redondeadas o no labializadas: /a/, /e/, /i/

En el caso de las consonantes también hay una clasificación más compleja. En total se consideran tres parámetros para lograr clasificar un sonido consonántico:
  • El Punto de Articulación, es decir, qué está tocando qué dentro de la boca. Como ya hemos dicho, los sonidos consonánticos son aquellos en los que el aire se ve obstruido, pues bien, dentro de la boca existen varios articuladores que modifican el sonido. Cada consonante cuenta con un articulador activo y un articulador pasivo. Por ejemplo, al articular el sonido [t], el ápice de la lengua se mueve hacia los dientes para bloquear el paso del aire, de esta manera, la [t] es una consonante ápico dental (o simplemente dental) mientras que en el sonido [p], el labio inferior es el articulador activo y el labio superior es el articulador pasivo, por lo que el sonido [p] es una consonante bilabial.
  • El Modo de Articulación, es decir, cómo pasa el aire por el aparato fonador. Algunas consonantes obstruyen completamente el paso del aire para su pronunciación. Llamamos a estas consonantes 'oclusivas', pero también están aquellas que no bloquean completamente el paso del aire (fricativas), las que permiten el paso del aire por la cavidad nasal (nasales) y otras como las vibrantes simples y vibrantes múltiples.
  • La actividad en las cuerdas vocales. Cuando las cuerdas vocales están separadas, el aire fluye libremente a través de la glotis, pero cuando están juntas, se produce una vibración. Puedes comprobar esto al poner tus dedos sobre tu garganta y pronunciar la [s] y la [z], mientras que la primera permite el paso del aire, la segunda produce una vibración. Las consonantes que producen esta vibración son 'sonoras', mientras que las que no la producen se llaman 'sordas'.
Para clasificar las vocales y consonantes se utiliza en todo el mundo el llamado Alfabeto Fonético Internacional (AFI), el cual te compartimos bajo estas líneas y te explicaremos en una próxima lección.




Bibliografía:

[1] Crystal David. Linguistics. Penguin Books Ltd., Harmondsworth, Middlesex, and Penguin Books, Inc., Baltimore, Maryland, 1971, 267 pp.

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