domingo, 13 de septiembre de 2020

Sesión 8. Historia de la escritura.

 


Cuando algo se nos hace difícil de entender solemos decir que 'está en chino', no por su fonología o porque desconozcamos el idioma, sino por la complejidad de su sistema de escritura, la cual incluso los nativos desconocen al cien por ciento. ¿De dónde surge el lenguaje escrito? ¿Por qué en algunas lenguas es más complicado que en otras?

El lenguaje oral existe desde hace entre 50 mil y 100 mil años y se originó en África[1], pero el lenguaje escrito es mucho más reciente. De hecho, la primera escritura formal que conocemos proviene de un siglo antes del 3000 a.C., con la escritura cuneiforme, sin embargo, los intentos del ser humano de plasmar y transmitir información a través de representaciones gráficas es mucho más antigua. Hablamos, por supuesto, de las pinturas rupestres, siendo la más antigua la ubicada en una cueva de Borneo y que data de hace alrededor de 40 mil años [2]

Las pinturas rupestres eran simples y no contenían una escritura per sé, sin embargo, cumplieron con su función documental de una manera tan eficiente que hoy en día, decenas de miles de años después de que se crearon, siguen contándonos cómo es que el ser humano vivía, viajaba y cazaba en ese tiempo tan distante. Pero a pesar de que estos dibujos realizados en cuevas durante el paleolítico superior cumplen con una función similar a la escritura, carecen de una estructura gramatical y lingüística, es decir, expresan directamente un significado a través de la forma. Esta primera forma de documentación se conoce como 'protoescritura'[3], la cual se puede apreciar en diferentes sitios arqueológicos de todo el mundo.

Más allá de los petrogramas (pinturas rupestres), también se tiene registro de petroglifos (grabados rupestres), los cuales se tallaban en piedras y cumplían con diferentes funciones. Algunos de los petroglifos más conocidos son los ubicados en Perú y que muestran la manera de atar un nudo, información que no solo se transmitía de manera oral (Suárez).

El año 3300 a.C. en Mesopotamia, más específicamente en la ciudad de Uruk (en el actual territorio de Warka) aparecieron los primeros rastros de una escritura no pictográfica. Se trataba de un conjunto de más de 5 mil tablillas o fragmentos de tablilla y que cuentan con una escritura logográfica, es decir, cada signo tenía un significado propio. Por la naturaleza de estas tablillas, se considera que su objetivo era el de tener un registro contable de los objetos almacenados. Estas tablillas fueron escritas en lo que se conoce hoy en día como una escritura 'protocuneiforme'[4], sistema que posteriormente evolucionó y unos siglos más adelante se convirtió en la escritura cuneiforme, llamada así por la herramienta con forma de cuña utilizada para realizar los grabados.

La escritura cuneiforme se utilizó principalmente para la administración de bienes y la contabilidad, pero mientras las ciudades crecían, la necesidad de imprimir más cosas se volvió mayor. Si bien originalmente se utilizaban símbolos pictográficos para representar objetos, poco a poco se establecieron símbolos abstractos para representar verbos y pronombres. A estos símbolos también se les otorgó un valor fonético. Con el paso del tiempo, los símbolos pictográficos se adaptaron también a este nuevo sistema.

Evolución del ideograma ‘cabeza’, del 3000 al 1000 a. C.


En un periodo similar, entre el año 3150 y el 3050 a.C, en Egipto se escribió la famosa paleta de Narmer, una enorme paleta en la que se mostraba al rey Narmer sometiendo a un enemigo importante de otra ciudad. La paleta cuenta una batalla en la cual el rey egipcio venció sobre los enemigos, dejando muertos a varios guerreros y recibiendo la bendición de Horus[5]. La escritura jeroglífica fue otra protoescritura que sirvió para llegar a la escritura moderna que todos conocemos. De hecho, la escritura jeroglífica poco a poco comenzó a cambiar con el paso del tiempo, y así, un glifo utilizado para representar algo, se modificó hasta transformarse en una sílaba o fonema. Por ejemplo, supongamos que el glifo de un ojo se utilizaba para representar al dios Ra. Eventualmente el ojo pasó a representar el sonido silábico 'ra' en lugar de referirse a la deidad. El símbolo también se simplifica y en lugar de ser un ojo detallado, termina convirtiéndose en un círculo con un punto dentro de él. Este es un ejemplo hipotético, sin embargo, existen teorías que respaldan este punto.

En China también se creó un sistema de escritura propia, en este caso se trataba de una escritura ideográfica completamente abstracta en la que cada símbolo representaba una palabra. Si bien hasta hace poco se consideraba que la escritura china surgió hace alrededor del año 1200 a.C, nueva evidencia demuestra que entre el año 5000 y 3000 a.C., en la cultura Yangshao ya existía un sistema de escritura ideográfico[6], mismo que era grabado en tablillas de arcilla e incluso en objetos de cobre y bronce.

La escritura ideográfica china es -a la fecha- una de las más complicadas que se han desarrollado, pues cuenta con un ideograma específico para cada palabra, de esta manera. Se trata de un sistema poco económico en el que los hablantes deben conocer una gran cantidad de caracteres para poder leer el lenguaje de manera apropiada. De hecho, un hablante promedio (nivel B2) conoce alrededor de 600 caracteres diferentes según el Instituto Confucio de la Universidad de Valencia.

Pero los chinos no son los únicos que han desarrollado una escritura ideográfica compleja. Los japoneses, influidos justamente por la cultura china, crearon un sistema ideográfico propio, sin embargo, a este sistema -denominado Kanji- le agregaron también dos silabarios más, el hiragana, destinado a las funciones gramaticales, y el katakana, orientado a los extranjerismos. De igual manera, con la globalización también fue necesario que las escuelas japonesas enseñaran el abecedario occidental. Las palabras japonesas escritas en el abecedario occidental reciben el nombre de romaji.

Volviendo a Egipto, hacia el año 2700 a.C. se había desarrollado ya un conjunto de 23 signos jeroglíficos que representaban las consonantes de su lengua, y para el 1850 a.C., los semitas del Sinaí dotaron de valores fonéticos propios de su lengua a este abecedario. El sistema de los semitas se expandió rápidamente, especialmente en las ciudades estado fenicias, donde el abecedario se modificó una vez más y se convirtió en la versión más popular, tanto, que se difundió por todo el Mediterráneo y se considera que todas las versiones posteriores son descendientes directas de este mismo abecedario[7].

De hecho, para el siglo VIII a.C., los griegos habían adoptado el alfabeto fenicio y desarrollaron un abecedario propio en el cual se incluía a las vocales y se les daba tanta importancia como a las consonantes. Es por este hecho que muchos consideran el alfabeto griego como el primer alfabeto 'auténtico'. El alfabeto griego se difundió por Europa y fue adoptado y adaptado por las diferentes lenguas hasta convertirse en el alfabeto que conocemos hoy en día.


Lecturas recomendadas:

- 'Historia de la Escritura', I. J. Gelb, A. Alberto

- 'Pictogramas e ideogramas: hacia una metamorfosis en la interpretación de la historia de la escritura', Edgar Gabriel Suárez Higuera.


Bibliografía:

[1] BBC (abril 15, 2011). El lenguaje humano "se originó en África". Consultado el 07 de septiembre en BBC Mundo. https://www.bbc.com/mundo/noticias/2011/04/110415_lenguaje_origen_africa_men.

[2] Aubert M. et al. (noviembre 07 de 2018). Palaeolithic cave art in Borneo. Nature. Consultado el 13 de septiembre de 2020 en https://www.nature.com/articles/s41586-018-0679-9

[3] Suárez Higuera, E. (2012). Pictogramas e ideogramas: hacia una metamorfosis en la interpretación de la historia de la escritura. Consultado el 13 de septiembre de 2020 en Rupestreweb, http://www.rupestreweb.info/pictogramas.html

[4] Feliu Mateu, L. (03 de septiembre, 2016). La Escritura Cuneiforme. Editorial UOC. España.

[5] Medici, A. (16 de junio, 2020). La Paleta de Narmer, el Primer Faraon. National Geographic. Consultado el 13 de septiembre de 2020 en https://historia.nationalgeographic.com.es/a/paleta-narmer-primer-faraon_15398

[6] Oxford Reference. (2004). Yangshao Culture. Oxford Reference. Consultado el 13 de septiembre de 2020 en https://www.oxfordreference.com/view/10.1093/oi/authority.20110803125246722

[7] Gelb, I.J., & Alberto, A. (1976). Historia de la escritura.

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